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domingo, 6 de julio de 2008

La Revolución, la Negociación y la Falsificación…Se parecen pero no son lo mismo

Durante los últimos enfrentamientos entre las fuerzas del bien y el mal, de los despechados y los vencedores, de los correctos y los desvirtuados, se oyeron los ecos de los discursos más vacíos que podemos recordar… ¡La revolución no se transa! Muchos acudieron a aquel llamado, y se escondieron quien sabe donde para urdir su plan de lucha, que mas bien era de ocultamiento. Otros dijeron ¡Debemos dar la cara!, y desde oscuros pasillos se salvaron el pellejo quedando bien con Dios y con el Diablo. Otro resto de aquellos invencibles o invisibles caballeros o tipos, señalaron que era preferible ponerse al margen. ¿Cuándo sucedió esto?, hoy y ayer, esperemos que no ocurra mañana.

miércoles, 2 de julio de 2008

Destino

Hoy salía del metro, camino a la Universidad, como siempre, cabeza agacha, mirada perdida y con un montón de dudas en la cabeza. Ante mi, dos caminos, uno largo y otro corto, ¿Cuál tomar?. La racionalidad decía una cosa, pero los pies dijeron otra. A medio camino, te vi y quedé prendado para siempre, y ya no puedo dejar de verte, y ya no puedo dejar de cuestionarme acerca de las decisiones, del destino y de la suerte. ¡Qué bello encontrarte así! Desde ahora, cada día tomaré el camino que mis pasos guíen para poder encontrarte así, de ¡golpe y porrazo!...así como la vida, por mera casualidad. EHD

viernes, 27 de junio de 2008

Desde la Jaula [Triste y pobre animal]

¿Cómo reconocer a quien te ha engañado?, Se hace realmente imposible, puesto que de todos los animales, los únicos que engañan…son los hombres. Es cierto que muy a menudo escapamos de alguien engañándolo, pero eso es para salvarnos la vida. Son crueles los hombres, siempre tratan mal al resto, y yo me siento temeroso de creerles cualquier cosa. Cuando llegué a este lugar comencé a olvidar lo que era mi casa, nada de tener que levantarse para comer, ni tener que dormir con un ojo abierto por temor al resto, esto si era una buena vida, tenía sus costos pero era buena. Con el tiempo llegué a querer este lugar, eso hasta que noté que algo no andaba bien, me hice pareja de alguien que ni conocía, sólo para evitar la soledad, tuvimos hijos, que pronto se separaron de nosotros, y sólo por temor a no quedar sólos, y cada mañana repetía mi rutina, sólo para no enfrentarme a la dura realidad. Hoy a 15 años de que salí de mi casa, extraño mi mundo y sólo puedo decir, adiós. Mientras un niño estira su mano, para alcanzarme una fruta.

domingo, 22 de junio de 2008

El Dinosaurio [Demasiado Breve]

"Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí"

Este relato estuvo considerado como el más breve de la literatura universal durante muchos años, pertenece a Augusto Monterroso, escritor guatemalteco, conocido por sus colecciones de relatos breves e hiperbreves.

sábado, 21 de junio de 2008

Esperanza en el Futuro. Historia anónima de un feliz cumpleaños.

La esperanza en el futuro es cotidiana en mi vida. Recuerdo los primeros años de mi juventud, caminábamos por la Alameda seguros de haber contribuido con un nuevo mundo. Luego soportamos con entereza cuando las cosas no salieron bien, y espere hasta el último día para salir del país, como siempre, con esperanza en el futuro. La verdad es que, finalmente, nunca abandoné esta tierra, pese a que los desgraciados obligaron a que cambiara mi nombre y me ocultara en los peores lugares, nunca dejé de pensar en que una mañana, por la C.B 76 escuchara, “somos libres otra vez”, tenía esperanza en el futuro. Aún recuerdo ese último mensaje en Radio Magallanes, me transmitió esa esperanza que aún porto como una llama encendida.

El noventa, con la vuelta a la Democracia, Colo-Colo y el crecimiento económico, me hicieron creer que mi esperanza, ya no era solo eso, eran una realidad. Lo cierto es que hoy, 60 años después de mi nacimiento por cesárea en el Barros Luco, me siento abatido por los hechos, mi fe es la misma, pero ya se sitúa en otros, en mis hijos y nietos. Cada vez que transmito los hechos de mi vida a mis hijos, siento que me miran diciendo “otra vez la misma historia”, se que he equivocado, se que muchos en los que confié se equivocaron, pero mi esperanza en el futuro…Sigue intacta.

domingo, 15 de junio de 2008

La trama (Texto Completo)

La trama. Para que su horror sea perfecto, César, acosado al pie de la estatua por lo impacientes puñales de sus amigos, descubre entre las caras y los aceros la de Marco Bruto, su protegido, acaso su hijo, y ya no se defiende y exclama: ¡Tú también, hijo mío! Shakespeare y Quevedo recogen el patético grito.

Al destino le agradan las repeticiones, las variantes, las simetrías; diecinueve siglos después, en el sur de la provincia de Buenos Aires, un gaucho es agredido por otros gauchos y, al caer, reconoce a un ahijado suyo y le dice con mansa reconvención y lenta sorpresa (estas palabras hay que oírlas, no leerlas): ¡Pero, che! Lo matan y no sabe que muere para que se repita una escena.

FIN Jorge Luis Borges

La trama.

Para que su horror sea perfecto, César, acosado al pie de la estatua por lo impacientes puñales de sus amigos, descubre entre las caras y los aceros la de Marco Bruto, su protegido, acaso su hijo, y ya no se defiende y exclama: ¡Tú también, hijo mío! Shakespeare y Quevedo recogen el patético grito.

Al destino le agradan las repeticiones, las variantes, las simetrías; diecinueve siglos después, en el sur de la provincia de Buenos Aires, un gaucho es agredido por otros gauchos y, al caer, reconoce a un ahijado suyo y le dice con mansa reconvención y lenta sorpresa (estas palabras hay que oírlas, no leerlas): ¡Pero, che! Lo matan y no sabe que muere para que se repita una escena.

FIN Jorge Luis Borges

viernes, 13 de junio de 2008

TORNILLO Y MACILLA

La niña postrada en su silla miraba por la ventana de su pieza, observaba la bahía, la que su mamá nunca llevó a conocer por temor a las burlas de los otros niños que pasaban ahí jugando entre arena y conchitas. No odiaba a su mamá por eso, entendía que su deber era protegerla y que había cedido parte de su vida hace años atrás, y a cambio solo le había pedido sus piernas.

El narrador, sentado junto a su cama, lloraba de solo recoradar lo que años atrás debió narrar, escenas de llanto, que nunca logró sacar de sus cuentos, pero hoy era distinto…tenía que ser distinto.

De entre los rincones de un cajón la niña quitó un trozo de macilla, jugando con ella de dedo en dedo, se fue haciendo moldeable, sus manos eran ásperas producto de la fricción a diario en sus manos, pero a cambio le habían premiado con imaginación e inteligencia. Modeló con mucha paciencia una canoa, rápidamente hizo los remos y se dispuso a abordarlo, de entre su silla tomó un tornillo, con el hizo un mástil para su barquito, y con una vela con el envoltorio de un caramelo, que olvido comer hace ya un par de días.

Subió a la pequeña nave y se dispuso a cruzar los océanos, el oleaje era poderoso, pero la niña era valiente, se puso de pie…Comenzó a remar con fuerza, con mucha fuerza tal vez…porque lo remos comenzaron a desarmarse con el agua…pero su viaje debía continuar.

Con sus manos comenzó a remar, y así estuvo no sabe cuantos días…hasta que por sobre el horizonte apareció una isla, una isla enorme, como solo en sueños conocía…a llegar a la orilla, arrojo con tristeza el tornillo al mar, para que las olas no se llevaran su barquito, el tornillo fiel a su costumbre sería el ancla.

Por sobre el arena, que se metía húmeda por entre sus dedos, vio algas y conchitas, esperaba encontrarse con Gülliver o con Robinsón Crusoe, tal vez con Sandokán, como fuese esta aventura era la más emocionante que sus jóvenes años le permitían.

Camino entrando en la selva que vestía aquellas tierras, y logró divisar una serie de animales, de muchos sabía sus nombres, otros los recordaba de un viejo libro.

Pronto llegó la noche y recordó que su barquito se encontraba aun junto al mar. Caminó de regreso y encontró su nave sostenida fuertemente del tornillo, la arrastró hasta la orilla, y tomó de sus costados un trocito con el que se fabricó un escudo, se puso el tornillo al cinto y se dispuso a cazar.

Caminando entre la gruesa niebla, producto de la humedad, escucho un crujir de ramas, sabía que su presa se encontraba cerca, sintió la respiración en la espalda, se puso alerta, puso atención a todo, tomó el tornillo por la base y se protegió con el escudo, camino con cuidado de no hacer ruido… Se asomó con sigilo por sobre las matas que rodeaban la guarida de su enemigo, esperaba el inevitable enfrenamiento. De pronto como si no fuese posible oyó a la distancia:

- ¿Qué haces ahí?, ¿porque siempre haces esto? Tomando su barquito entre sus manos.

- Pero…pero mamá.

- Pero nada esto se va a la basura.

- No ves que lo necesito.

- No me mientas, es solo un tornillo y macilla.

La niña se acomodó en la silla y volvió a mirar por la ventana.

jueves, 12 de junio de 2008

¿Porque nunca sales?

En cada pueblo existe algo que le identifica. En el mío, por ejemplo, cada año celebramos el carnaval de invierno, donde cada uno sale con su mascara, saltando y bailando por la ciudad. Esa noche cada uno hace lo que quiere, pues nadie conoce tu identidad, vivimos felices.

Hace unos años atrás, justamente en invierno, visite otro pueblo, era más grande y ruidoso, vivían su propio carnaval, cada uno hacía lo que quería, pero no lo pasaban bien. Creo que mejor dicho, sufrían mucho por aquello. Me dijeron que en realidad, no andaban con máscaras, que siempre era igual. Yo corrí.

Por eso, nunca más salí, amo a mi pueblito.

EHD

jueves, 5 de junio de 2008

Madre

Cuando tengo hambre, su puedo como. Cuando tengo sueño, pues, duermo. Cuando alguien me mira, lo miro y cuando quiero decir algo, lo callo. Porque mi madre me dijo siempre, ¡qepd! (“Que en Paz Descanse” me dijo un colectivero que significaba), que si no tenía algo importante que decir me lo callara. En la medida de mis posibilidades paso el día feliz. Es verdad que no tengo casa, es verdad que no tengo ropas que lucir, es verdad que a veces siento que nada importa demasiado, es verdad que cuando siento ganas de tener algo, lo reprimo. Nunca he tenido nada realmente valioso.

Desde hace 12.045 días habito en este mundo, evito decirlo en años, porque una vez un hombre vestido de riguroso negro me dijo, que esta era la edad de Jesús, y yo no quiero ser como él. Porque él murió de forma dolorosa por otros. Yo no quiero morir, no es que me encante mi vida, pero morir debe ser pero, por eso me escondo aquí.

De vez en cuando vienen unos jóvenes, más inteligentes y más lindos que yo a decirme que somos hermanos. Yo me pregunto ¿Cómo hermanos, si yo nací solo? Ellos me dicen, que ya no estoy solo. Y luego se van. Es rara la gente.

Hay algunos que me tienen lástima, incluso les arranco lágrimas, pero que saben ellos, viven en las mismas condiciones que yo, pero lo esconden bajo sus disfraces pagados a cuotas. Si hay algo que mi mamá me enseño, que Dios la guarde, es la honestidad.

El hombre en (de, a ) la Luna

Cuando el hombre caminó sobre la Luna, si tal cosa ocurrió en realidad, surgió entre cada uno de nosotros la necesidad de sobrepasar nuestros limites naturales. Recuerdo cuando nos dijeron, “Hoy es el principio de nuestra felicidad” y yo imaginaba un mundo dominado por la razón, un mundo feliz, un mundo en que el hombre liberaba al hombre.

Un día la razón me dijo que era necesario cambiar el orden en que las cosas se encontraban, porque nos generaban la angustia permanente de no saber hacia donde nos dirigíamos. Todos sabemos lo angustioso de caminar en medio del bosque en una noche sin luna, o al menos creemos saberlo, porque yo nunca lo he hecho. Me empeñé en la tarea de diseñar un mundo nuevo, cree para el plazas, bibliotecas, hospitales y cuanto fuera necesario, pensé en como subsistiríamos, y encontré la manera, pensé en cual era la causa de nuestros pesares, y la eliminé.

Cuando acabe mi obra, corrí, corrí con desesperación hacia donde todos corremos cuando tenemos cosas que decir, y que todos quieren escuchar, hacia dentro de mi mismo. Eso me volvió a llenar de las inseguridades que siempre nos embargan, cuando creemos descubrir algo tremendo. Me cuestioné ¿Galileo, Newton o Darwin, tuvieron miedo de gritar al mundo su verdad?

Una fuerza insospechada brotó de mi corrí hacia la calle, grité a los cuatro vientos lo que había descubierto…y una bala certera me atravesó el corazón, caí desvanecido por el impacto. Meses después comprendí lo que pasó y se lo relate a usted señor.

- ¿Como? Yo a usted no lo conozco, y por lo demás usted me parece un simple loco.

Y esa fue la segunda bala que trastocó mi corazón, desde allí vago sin memoria por los rincones del mundo, esperando que alguien tome mi corazón y le de un aliento vital.

EHD

miércoles, 4 de junio de 2008

Los dos reyes y los dos laberintos

Cuentan los hombres dignos de fe (pero Alá sabe más) que en los primeros días hubo un rey de las islas de Babilonia que congregó a sus arquitectos y magos y les mando a construir un laberinto tan perplejo y sutil que los varones más prudentes no se aventuraban a entrar, y los que entraban se perdían. Esa obra era un escándalo, porque la confusión y la maravilla son operaciones propias de Dios y no de los hombres. Con el andar del tiempo vino a su corte un rey de los árabes, y el rey de Babilonia (para hacer burla de la simplicidad de su huésped) lo hizo penetrar en el laberinto, donde vagó afrentado y confundido hasta la declinación de la tarde. Entonces imploró socorro divino y dio con la puerta. Sus labios no profirieron queja ninguna, pero le dijo al rey de Babilonia que él en Arabia tenía otro laberinto y que, si Dios era servido, se lo daría a conocer algún día. Luego regresó a Arabia, juntó sus capitanes y sus alcaides y estragó los reinos de Babilonia con tan venturosa fortuna que derribo sus castillos, rompió sus gentes e hizo cautivo al mismo rey. Lo amarró encima de un camello veloz y lo llevó al desierto. Cabalgaron tres días, y le dijo: "Oh, rey del tiempo y substancia y cifra del siglo!, en Babilonia me quisiste perder en un laberinto de bronce con muchas escaleras, puertas y muros; ahora el Poderoso ha tenido a bien que te muestre el mío, donde no hay escaleras que subir, ni puertas que forzar, ni fatigosas galerías que recorrer, ni muros que veden el paso." Luego le desató las ligaduras y lo abandonó en la mitad del desierto, donde murió de hambre y de sed. La gloria sea con aquel que no muere.

FIN

[Cuento. Texto completo] Jorge Luis Borges

viernes, 30 de mayo de 2008

La Comercialización Globalizada de las Emociones

Concebir al público de una sala de cine como un consumidor no es algo nuevo, ajeno o una aversión, la industria del cine se ha convertido en una maquinaria que genera miles de millones de dólares de ganancia alrededor del globo, el ideal de Theodor Adorno, respecto de la liberación del hombre por medio del arte se trunca en este hecho, pese a que asoma la pregunta, ¿Es el cine comercial una obra de arte?

La respuesta no se encontrará en estas líneas, pero si la discusión de un elemento que a mi juicio, resalta del articulo recién leído que hablaba de la “Comunidad de Emociones”, como aquello que nos conecta con una película, y cuales son esos elementos, los que deben considerarse para escribir un guión. Y es que condensado todo en la siguiente pregunta reflexiva ¿La Comunidad de emociones es fruto de la modernidad?, la pregunta sencilla establece ya a priori algunos elementos que deben ser destacados, y que componen el ensayo que presento a continuación.

Max Weber, presenta a la razón moderna como ligada a la dominación del otro, lo que caracteriza como el proceso de racionalización. La razón con arreglo a fines, se constituye como la base de la constitución del mundo moderno, el Estado y la Burocracia, asoman como sus hijos, quienes determinan la dominación del hombre por el hombre. Max Horkheimer, señalaba que el hombre en su proceso de supervivencia utilizaba la razón como la herramienta para la dominación de la naturaleza, en este origen desgraciado se cimentaba el desarrollo de la humanidad ligado al establecimiento de dominación permanente. De aquí que la modernidad tiene en su pilar central un elemento oscuro que le determina.

La modernidad así constituida se encuentra presa de su propio ser. La constitución de la producción de bienes, sostenida en esta racionalidad, esclaviza al hombre y se regenera de forma continua para mantener y perpetuar su dominación hegemónica.

El cine, como producto de la modernidad, comienza su producción en masa, este punto establece, determinado por los conceptos recién establecidos, las características propias de la mercancía, en términos marxistas. El arte mercantilizado se impone ante los sujetos como ajeno, como productos externos.

La Actual industria del Cine Comercial, es decir, observándola como producto, obedece a la lógica japonesa de producción, como tal se diversifica y amplia a sus más amplios márgenes. Ejemplos de lo anterior son las interminables sagas de películas que logran éxitos en las taquillas de los cines, o las adaptaciones de novelas, cómic y series, que generan éxitos de venta y popularidad.

La “Comunidad de Emociones” se nos aparece en estos términos, como un patrón a seguir para obtener las ganancias requeridas para ser consideradas como un buen producto, todas las “emociones” que logran llegar al público, son reproducidas en sus más variadas formas hasta conseguir su agotamiento.

La globalización cultural, expuestos en conceptos de George Ritzer como la “Mc Donalización de la Sociedad”, señala patrones culturales que aparecen a lo ancho del mundo, y que son reconocidos por los sujetos, quienes adscriben a estas pautas de comportamiento. Para hacer mas comprensible el concepto se puede mencionar la existencia de Mc Donald´s en los lugares más recónditos del orbe, con menús idénticos, para consumidores distintos. A juicio de Ritzer, el aumento desmedido de la comida rápida “es una nueva forma de dominación ideológica que comienza actuando sobre los más débiles”. La industria de las Salas de Cine, no escapan a esto, las cadenas de Salas de Cine Hoyts y Cinemark, corresponden a patrones, modelos o formas correspondientes a culturas ajenas, a las que sin embargo nos adecuamos. En estos lugares se sustituye la hamburguesa de Mc Donalds, por la sonrisa de Brad Pitt. La idea de Comunidad de Emociones, responde a la lógica empleada por Ritzer para la implementación de patrones culturales a las que todos podamos acceder.

TEXTOS:

DIALÈCTICA DE LA ILUSTRACIÓN (1948) Horkheimer, Max & Adorno, Theodor

FILOSOFÍA DE LA NUEVA MÚSICA (1949) Adorno, Theodor

MC DONALIZACIÓN DE LA SOCIEDAD (1996) GEORGE RITZER

SOCIOLOGÍA DE LA RELIGIÓN (1920)

MAX WEBER